No existe una esterilla de yoga sostenible, solo esterillas que hacen menos daño que otras. La nuestra es de caucho natural, fabricada en España, montada sin adhesivos y con un núcleo de caucho reciclado. Esto es lo que significa de verdad, lo que vale, y los cuatro puntos en los que no somos mejores que nadie.

La esterilla más sostenible es la que ya tienes. Todo lo de abajo solo importa cuando de verdad necesitas otra.

Lo que hace la industria por defecto

Alrededor del 70 % de las esterillas de yoga se fabrican con plásticos derivados del petróleo: PVC, TPE o EVA. El PVC no se descompone tanto como se fragmenta, durante más de doscientos años, soltando los plastificantes que se le añadieron para que fuera flexible.

Más del 80 % de las esterillas que se venden en Europa se fabrican en Asia. Una esterilla es pesada y voluminosa, la peor combinación posible para el transporte, así que ese trayecto es una parte grande de su huella y casi nadie lo menciona.

Montada sin adhesivos

Es la parte de nuestra construcción de la que estamos más orgullosos y por la que nadie pregunta. Las capas de caucho se fusionan con calor en vez de pegarse con cola, y una capa intermedia fina de algodón orgánico mantiene la estructura.

La razón por la que importa no es romántica. El adhesivo es donde suele esconderse la química en una esterilla que por lo demás se describe como natural: las superficies pueden ser de caucho y lo que las mantiene unidas puede ser un aglutinante sintético. Sin pegamento no hay nada entre las capas que pueda degradarse, emitir compuestos o despegarse conforme la esterilla flexiona con los años.

Es también lo que permite que sea reversible. Las dos caras son superficies de práctica acabadas, no una cara y un dorso.

Caucho natural, y un núcleo que ya ha vivido una vez

El caucho natural se sangra de un árbol vivo sin talarlo, lo que hace que la materia prima sea renovable. Al final de su vida se degrada en unos cinco a diez años en vez de sobrevivir a todos los que la usaron.

El núcleo está hecho con hasta un 85 % de caucho natural reciclado. El caucho reciclado sigue siendo caucho, así que la esterilla es 100 % caucho natural y no se diluye nada con plástico para llegar a esa cifra, que es la trampa habitual detrás de una afirmación de contenido reciclado en esta categoría.

Dos correcciones que preferimos hacer antes que dejar pasar, porque las dos las hemos cometido nosotros: el caucho natural no es compostable, y no es reciclable en la práctica. Vulcanizar es lo que hace que dure y lo que impide que se descomponga en un jardín. El cuadro completo está en nuestra guía del material, y la construcción capa a capa en cómo está hecha la esterilla.

Fabricada en España, que va sobre todo del transporte

Producir en España elimina el trayecto transcontinental para un cliente europeo, y ese trayecto es la mayor variable de la huella de una esterilla que una marca controla de verdad. También significa que podemos preguntar por el proceso y obtener respuestas, lo que es más difícil a cuatro subcontratas de distancia.

Lo que no significa es que el caucho sea español. Se sangra donde crece el árbol, así que viajó mucho antes de que nada de esto le aplicara. Cualquiera que te venda una esterilla europea tiene el mismo recorrido de materia prima y la mayoría no lo menciona.

Un árbol por cada esterilla

Plantamos un árbol por cada esterilla vendida, a través de Tree-Nation, y el bosque es público en vez de una línea en esta página. Eso importa más que el gesto en sí: es la única afirmación de aquí que puedes comprobar sin fiarte de nuestra palabra.

Preferimos decir claramente lo que es. Plantar árboles no deshace el impacto de fabricar una esterilla de caucho y enviarla, y tratarlo como una compensación sería exactamente la contabilidad que este artículo critica. Es algo que hacemos además, no algo que resta.

El embalaje

Fundas y cajas son de papel kraft reciclado, sin plástico de un solo uso. Es una cosa pequeña, fácil de hacer bien, y que un número sorprendente de esterillas vendidas como eco hace mal, llegando precintadas en polietileno.

Los cuatro puntos en los que no somos mejores que nadie

  1. No tenemos programa de recogida. Queremos construir uno que reincorpore esterillas gastadas a la producción en los próximos años, y hoy no existe. No hay dónde enviar una esterilla ni nadie que la reciba.
  2. No tenemos certificación FSC de nuestro caucho. La cuestión de las plantaciones nos aplica igual que a cualquiera, y no la esquivamos en ¿es sostenible el caucho natural?
  3. No publicamos ninguna medición de agarre. El material se ensaya a compresión, absorción y abrasión durante la fabricación, no tenemos esos resultados, y no vamos a citar una cifra que no podemos enseñarte. Nadie en esta categoría publica una tampoco.
  4. No es la esterilla adecuada para todo el mundo. Con 1,8 kg no es de viaje, y su superficie de célula cerrada es la elección equivocada para una práctica en caliente.

Qué reduce de verdad el impacto de una esterilla

Por orden, y solo lo último implica comprarnos algo:

  • Conserva la que tienes. Ninguna elección de material le gana a no reemplazar una esterilla que funciona.
  • Cuídala, porque el sol y un mal almacenaje acaban con más esterillas que la práctica. El cuidado decide casi toda su vida útil.
  • Dale una segunda vida a la vieja en vez de tirarla.
  • Cuando de verdad necesites una, compra pensando en durabilidad, y lee «eco» como la palabra sin regular que es.

En resumen

Caucho natural, núcleo reciclado, sin adhesivos, fabricada en España, un árbol por esterilla que puedes ir a comprobar. Sin programa de recogida, sin FSC, sin número de agarre publicado, y no es la esterilla para hot yoga ni para viajar.

Preferimos publicar esa lista antes que una página de adjetivos. El panorama de la industria está en el impacto ambiental de las esterillas de yoga, y la esterilla está aquí.

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oléyoga fabrica esterillas de yoga de caucho natural, sin plásticos, en España. Una sola esterilla, hecha para conservarla.

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